En tiempo de volatilidad, ¿te repliegas o te cuestionas?

En tiempos volátiles, algunas empresas se paralizan. Las exponenciales hacen lo contrario.

Vivimos en una época donde el cambio es la única constante. La incertidumbre económica, las disrupciones tecnológicas y los cambios en el comportamiento del consumidor ponen a prueba la capacidad de adaptación de las organizaciones.

Y en medio de esta volatilidad, hay un patrón claro: La mayoría de las empresas se detienen. Se repliegan, recortan costes y esperan “a que pase la tormenta”.

Pero hay otro tipo de organizaciones que hacen exactamente lo contrario. Las organizaciones exponenciales no esperan. Se adaptan, replantean y actúan.

¿Qué las hace diferentes?

  • Piensan en sistemas, no en silos.
    Ven el panorama completo y entienden cómo se conectan las piezas. No operan en departamentos aislados, sino como organismos vivos y conectados.
  • Escalan oportunidades, no solo recursos.
    No se limitan a crecer de forma lineal. Buscan apalancar tecnología, talento y datos para multiplicar el impacto.
  • Actúan con rapidez, no con perfección.
    Prefieren lanzar, medir y ajustar, en lugar de esperar el momento “perfecto” (que rara vez llega).

    Ya sea que lideres una startup, una empresa familiar, una pyme o formes parte de una corporación tradicional, adoptar un pensamiento exponencial no es una opción interesante. Es una necesidad urgente. Y lo mejor: no hace falta transformar toda tu organización de un día para otro. Puedes empezar hoy, con pequeños cambios que generan grandes impactos.

    3 formas simples de activar tu pensamiento exponencial hoy:

    🔁 Cambia la pregunta.
    Reemplaza “¿Cómo podemos hacer más?” por “¿Cómo podemos hacerlo mucho mejor?”. Este cambio de mentalidad abre la puerta a ideas radicales, no solo incrementales.

    🔓 Deja de pensar en propiedad, empieza a pensar en acceso.
    En lugar de adquirir todo, pregúntate: ¿qué plataformas, alianzas o recursos compartidos podemos usar para crecer más rápido y con menos fricción?

    Acelera tus experimentos.
    La inacción es el verdadero riesgo. Probar rápido, fallar barato y aprender más rápido es la nueva ventaja competitiva.

    Y lo más importante, Aclara tu Propósito Transformador Masivo ya que le da una nueva dimensión inspiradora y orientada al impacto al pensamiento exponencial. ¿Cómo?

  • Detrás de cada organización exponencial hay una idea poderosa que va más allá de los productos o servicios: un Propósito Transformador Masivo (PTM).

    Tu PTM es la razón por la que existes más allá de ganar dinero. Es una declaración audaz que responde a una pregunta clave:

    ¿Qué cambio significativo quieres ver en el mundo, y cómo vas a contribuir a lograrlo?

    No se trata de un eslogan bonito. Se trata de un faro que guía decisiones, motiva al equipo y atrae aliados estratégicos.

    ¿Cómo aclarar tu PTM?

    Aquí tienes tres preguntas simples para empezar:

    1. ¿Qué problema del mundo te indigna o te apasiona resolver?
      Piensa en algo que te mueva emocionalmente, no solo algo rentable.

    2. ¿Cómo podría cambiar el mundo si tu organización tuviera éxito masivo?
      Imagina el impacto si todo saliera bien. No te limites: sueña en grande.

    3. ¿Por qué ahora?
      Conecta tu propósito con una urgencia actual. ¿Por qué es relevante hoy más que nunca?

    Ejemplos de PTM "a lo grande":

    • TED: “Ideas que vale la pena difundir”

    • Google: “Organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil”

    • SpaceX: “Hacer que la vida sea multiplanetaria”

    Tu organización también puede tener uno. Y una vez que lo tengas claro, úsalo como brújula para tomar decisiones audaces, incluso (y especialmente) en tiempos inciertos.